Sara Torres.
Sara Torres nació el 7 de
octubre de 1966, en Estelí, Nicaragua. Los problemas políticos y militares
nicaragüenses forzaron a Sara y su familia inmediata (padres, tres hermanos, y
dos hermanas) a irse en exilio. Llegaron a Miami, Florida el 29 de agosto de
1983. Ella ha considerado Miami como su verdadero hogar, después de residir en
esa ciudad casi la mitad de su vida.
Sara compuso su primera canción cuando tenía 12 años. Se inspiró en las
injusticias cometidas en su país durante la guerra civil de 1978 y 1979.
Escribir esa canción fue su primer intento de encontrar su propia expresión
acerca de sentimientos de dolor, incertidumbre, y miedo, los cuales asaltaban su
joven corazón.
Durante el fin de semana de Diciembre 16 de 1982, Sara fue a su primer retiro
espiritual. Este retiro ha sido el punto en que su vida experimentó un cambio
radical. Nos dice: "Mi encuentro espiritual con Jesús fue una experiencia
sobrecogedora. Yo he sido católica toda mi vida; sin embargo, este 'encuentro'
me ofreció un algo más. Este encuentro cambió todo en mí, cada concepto
preconcebido de Dios y la religión, cada visión en la vida."
Una vez en Miami, Sara y sus hermanos se integraron al grupo juvenil de Santa
Catalina de Siena.
Fue en Santa Catalina de Siena que su creatividad y su pasión por Dios encontró
su expresión a través de la música. Escribió su primera canción religiosa en
marzo de 1984: "María." Con esa canción, Sara participó en un festival de la
canción vocacional organizado por el Ministerio Juvenil de la Arquidiócesis de
Miami. La canción le ganó un segundo puesto a Santa Catalina de Siena, y ésta
fue la primera presentación de Sara como solista.
También fue entonces que conoció a Albert Coppo. Albert era el director del coro
de las misas regulares en Español en Santa Catalina. Él y Sara compartían la
misma pasión por componer canciones originales y por cantar en las misas.
Un día Sara y Alberto juntaron sus
respectivos coros y prepararon su primer concierto, el cual tomó lugar en Santa
Catalina de Siena el 21 de noviembre de 1986.
La grabación de Pensando en Tí no ha sido una tarea fácil. Este álbum rompe el
silencio de Sara, y marca el comienzo de una seria exploración en el campo de la
música Cristiana contemporánea, pero sobretodo en los campos del corazón y del
espíritu. En este trabajo, Sara expresa toda su pasión por el Dios de amor quien
ha cambiado su vida para siempre. Ella comparte en sus letras las alegrías,
frustraciones, satisfacciones, deseos, emociones, anhelos, arranques de
depresión, y todos esos sentimientos comunes a todo ser humano. Antes de poder
salir adelante como una artista de música cristiana contemporánea, Sara ha
atravesado por nuevos retos espirituales. La culminación de este nueva búsqueda
tomó lugar en un retiro de silencio en La Casa Loyola, ubicada en el pueblo de
Guelph en Ontario, Canada
Sara dice del retiro: "Fui encontrada por mi Dios y al ser encontrada por mi
Dios, me encontré a mí misma. Yo verdaderamente creo que encontré lo que estaba
buscando. Yo soy una hija de Dios; esa es mi identidad verdadera. Encontré que
la vocación más importante de mi vida es amar y tratar de seguir a Cristo. Él me
ha traído de vuelta a casa, y Él me ha devuelto el sentido de dirección y
propósito que había perdido. La caminata, por supuesto, no acaba todavía. Mi
Señor está sanando muchas heridas con su amor generoso, paciente, e
incondicional. Yo soy imperfecta, pero finalmente estoy aprendiendo a aceptarme
a mí misma con todas mis imperfecciones. Todo lo que tengo que hacer es dejarme
amar por Dios tal y como soy en verdad y amar a otros con la misma pasión aquí y
ahora en esta tierra. Tengo una nueva vida; ahora puedo cantar su canción otra
vez".
|